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martes, 11 de diciembre de 2001

Juan Ramón Jimenez, La poesía

Vino, primero pura,

Vestida de inocencia;

y la amé como un niño.

 

Luego se fue vistiendo

de no sé qué ropajes;

y la fui odiando sin saberlo

 

Juan Ramón Jimenez

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lunes, 10 de diciembre de 2001

Gustavo Adolfo Becquer, Rima IV del libro de los gorriones


Mientras sintamos que se alegra el alma

sin que los labios rían;

mientras se llore sin que el llanto acuda

a nublar la pupila;

Gustavo Adolfo Becquer
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sábado, 28 de julio de 2001

William Shakespeare, -Romeo y Julieta-

“But love is blind

and lovers cannot see

the pretty follies

that themselves commit.”

William Shakespeare


Pero el amor es ciego

y los amantes no pueden ver

las bellas locuras

que cometen

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jueves, 17 de mayo de 2001

Descubierta una gigantesca burbuja de agua alrededor de una estrella que nace

Nunca hasta ahora habían visto los astrónomos algo así en el universo: una burbuja de agua, de un tamaño igual a una vez y media el Sistema Solar, envolviendo una estrella en formación. Ni lo esperaban. Los científicos teóricos no saben cómo explicar el fenómeno, no tienen modelos de procesos estelares capaces de producir esa estructura. Además, la burbuja tiene sólo 33 años y crece a una velocidad de 32.000 kilómetros por hora. Un sistema de observatorios de EE UU ha permitido hacer el descubrimiento a un equipo internacional encabezado por el español José María Torrelles.


'Es la primera vez que un fenómeno de estas carácterísticas es observado, una estrella jóven expulsando una estructura esférica. Lo novedoso, lo que ha sorprendido a los teóricos, es que no hay modelos para explicarlo', afirma Torrelles, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CISC), en el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña. El descubrimiento se anuncia hoy en la prestigiosa revista científica Nature.

Casi 20 años lleva Torrelles y sus colaboradores estudiando una región particular del cielo, Cefeo, situada a unos 2.000 años luz de distancia de la Tierra, que se caracteriza por la ebullición estelar: centenares de nuevos astros están naciendo allí a partir de una nube de gas y polvo. Pero este tipo de nubes son opacas para los telescopios convencionales de luz visible, y los astrónomos, para escudriñar lo que hay y lo que está pasando dentro, recurren a los radiotelescopios, ya que en longitud de onda radio el polvo y el gas son transparentes.

'Creemos que la burbuja está hueca, vemos la superficie y es una esfera perfecta con una precisión de uno entre mil', continúa Torrelles. Tres tandas de observación con varias semanas de diferencia han permitido a estos astrónomos comprobar que la burbuja está creciendo, que tiene ya un diámetro de 18.000 millones de kilómetros y que, a la velocidad se expansión observada, empezó a hincharse hace sólo 33 años. En el centro, hay una débil emisión que debe ser una estrella en formación.

Como no se sabe ni cómo ni por qué se ha formado, nadie puede predecir el futuro de esa insólita pompa de vapor de agua y moleculas de hidrógeno, pero los científicos creen que acabará disolviéndose en el medio interestelar. También sospechan que debe haber más esferas de este tipo y la cuestión es buscarlas con las avanzadas técnicas de observación puestas a punto. Por el momento, los diez astrónomos que han encontrado la primera quieren seguir su evolución.


Las estrellas, cuando nacen, arrojan al espacio interestelar ingentes cantidades de materia, pero, por lo que se había visto hasta ahora, y tal y como explican los modelos teóricos, esa materia sale en forma de dos chorros de gas moviendose a velocidades supersónicas. Los chorros se forman debido a la influencia conjunta de los campos magnéticos y de los discos de materia que colapsan por efecto de la gravedad, dando origen al nuevo astro. Tal vez la esfera de agua corresponda a un estadio aún más primitivo del proceso de formación del astro.

El equipo de Torrelles, estudiando emisiones de vapor de agua (que resultan amplificadas por procesos físicos) en la región de Cefeo, descubrió primero un arco perfecto. Entonces, Jorge Cantó, físico teórico mejicano, se planteó qué forma geométrica ajustaría en un arco así y los científicos concluyeron que debía ser una esfera. Una alternativa sería un anillo, pero tendría que dar la casualidad de que la estructura estuviera orientada perfectamente hacia el observador, en la Tierra, para que su perfil fuera un arco tan perfecto, con una precisión de uno entre mil. Lo descartaron. 'El arco que vemos encaja tan bien en una esfera que es muy poco probable que cualquier otra geometría pudiera producirla', comenta otro de los miembros del equipo, Paul T. P. Ho, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (EE UU).


Frank Shu, un astrofísico teórico de la Universidad de Berkeley (EE UU) ajeno al equipo de Torrelles comentó ayer: 'Es un resultado muy interesante. Es sorprendente la simetría de la estructura. Nuestro grupo está trabajando ahora en la búsqueda de un modelo que pueda explicarlo'.

En Nature, Kevin B. Marvel, de la Sociedad Americana de Astronomía, plantea: 'Sólo el tiempo dirá si la fuente que ha formado esta envoltura simétrica de agua expulsará más material, tal vez una secuela del sorprendente conjunto de imágenes presentado por Torrelles y sus colegas'. Y destaca que, pese a las enormes distancias del universo, 'las cosas varían y se mueven a escalas de tiempo humano'. Una edad de 33 años es prácticamente nada cuando se abordan procesos cósmicos.

Como ver un duro a 4.000 kilómetros

¿Por qué si estos astrónomos llevan muchos años estudiando la región del cielo donde ahora han encontrado la burbuja, no la habían visto nunca antes? El truco es la técnica avanzada de observación que han utilizado.

'Logramos una resolución tan alta que es equivalente a ver la inscripción en una moneda de cinco pesetas a 4.000 kilómetros de distancia', explica José María Torrelles, líder del equipo internacional de astrónomos. La resolución angular, es decir, la capacidad de distinguir objetos muy pequeños a enormes distancias, lograda en este caso es unas 200 veces mejor que la del telescopio espacial Hubble, puntualizan los científicos.

El observatorio que han utililizado abarca toda Norteamérica. Es un conjunto de 10 radioantenas, cada una de 25 metros de diámetro, situadas una en Hawai, otra en islas Vírgenes (Caribe) y las ocho restantes en el territorio continental de EE UU. El conjunto se opera por control remoto y la combinación de los registros de cada antena con la técnica denominada interferometría permite hacer unas observaciones tan buenas a efectos de resolución como si se tratase de un telescopio único de diámetro igual a la distancia entre las antenas.

El conjunto se llama VLBA y es una instalación de la Fundación Nacional de la Ciencia (NSF) estadounidense.

Torrelles y sus colegas obtuvieron tiempo para hacer tres tandas de observaciones de la burbuja de Cefeo en 1996, y desde entonces han estado analizando los datos con detenimiento.

A la vista de los excelentes resultados obtenidos, se les han adjudicado ya otras cinco tandas de investigación con esos radiotelescopios. 'Estas observaciones llevan hasta el límite la tremenda capacidad del VLBA y de la moderna computación. Éste es un proyecto de observación extremadamente complejo', comenta uno de los miembros del equipo, Luis F. Rodríguez, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

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jueves, 17 de agosto de 2000

Luce (Genfest 2000, estadio de Flamingo, Roma)



Ah, Ah, Ah…

Splendevi propio qui,

fra tante ma non lo sai,

ancora piccola tu sei.

Riflesso, ombra, luce

ogniuno ha un posto suo

ma tu cercavi di più.

Allora, una calda brezza

ha preso entrabe le tue mani

e adesso nel tuo cuore ti dirà…

Corri, corri,

brilla accanto a me

nella stessa luce,

corri, corri,

brilla brilla che

Luce Chiara e bella sei.

Ah, Ah, Ah…

La sera aspettava di

vederti sorridere

per sciogliersi nella tua luce.

E sempre sentivi che

da sola non eri mai

perché il Sole splende in te.

La brezza ora lo sai

soffia sempre accanto a te

e adesso dal tuo cuore si alzerà.

Corri, corri,

dimmi che non c’è

nulla da temere!

Corri, corri,

Brilla brilla che

Luce Chiara e bella.

Corri, corri…

Corri, corri,

dimmi che non c’è

nulla da temere!

Corri, corri,

brilla brilla che

la tua luce ora è in me! (bis)





http://blogdealca.blogspot.com/1999/10/chiara-luce-badano-santidad-los-18anos.html
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sábado, 1 de enero de 2000

El derecho al delirio - Eduardo Galeano

Ya está naciendo el nuevo milenio. No da para tomarse el asunto demasiado en serio: al fin y al cabo, el año 2001 de los cristianos es el año 1379 de los musulmanes, el 5114 de los mayas y el 5762 de los judíos. El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuando nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera.

Una invitación al vuelo

Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;

la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;

el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;

en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;

seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

 

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lunes, 8 de noviembre de 1999

Bechamel

Ingredientes:

Aceite de oliva o mantequilla

40g de harina

½ litro de leche

sal

Preparación:

1.        En una sartén calentamos un poco el aceite (o fundimos la mantequilla) a fuego lento.

2.       Se añade poco a poco la harina, sin dejar de moverla y mezclarla con el aceite.

3.       Se deja dorar la harina.

4.       Calentamos la leche en el microondas.

5.       Se va añadiendo poco a poco la leche, sin dejar de mezclar para que no se formen grumos.

6.       Se añade leche hasta que consigamos el espesor que queramos y añadimos la sal.

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     vida
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